Planificando menús

Planificando menús

Desde que soy madre de dos peques y me encargo de cocinar en mi casa he llegado a la conclusión de que la llave mágica para no agobiarse con la alimentación de la familia es la planificación de los menús.

Y no estoy diciendo que sea fácil, al principio no lo es, pero una vez que lo has empezado a hacer en un mes como mucho la cocina no será una carga para tí.

El planificar los menús borra de tu mente preguntas como las de ¿qué hago de comer o de cenar hoy? Y es que claro, la mayoría de las madres estamos preocupadas por lo que comen nuestr@s peques, queremos que tengan una alimentación equilibrada, además tenemos el tiempo justo para cocinar, se nos acaban las ideas y nos faltan recursos. Y eso por no decir lo mucho que comen los peques, que respetan al dedillo lo de las cinco comidas al día. A mí me pasa que cuando acabo de recoger la cocina al mediodía ya me están pidiendo de comer otra vez.

En mi caso mis peques hacen todas las comidas en casa, no se quedan en el comedor del colegio, así que yo tengo bajo mi responsabilidad las cinco comidas del día (desayuno en casa, desayuno en la escuela, comida, merienda y cena). Ahora que lo estoy escribiendo pienso que ¡no sé ni como lo hago! Además yo soy vegana, a mi marido le gusta la carne animal, mi hijo preferiría no tener que masticar nada y tomarlo todo bebido (algo que no me importaría si no es porque tiene 3 años) y mi hija cambia cada semana de gustos como de camiseta: una semana no quiere alimentos verdes, otra no quiere zanahorias, luego le toca a la lasaña, otro día las berenjenas…, y así sucesivamente. Así que no lo tengo nada fácil.

El primer paso que dí para aligerar la carga que suponía para mí alimentar a mi familia fue comprar mi Thermomix. Supongo que si estás leyendo esto es porque ya la tienes. Y si no pues te la recomiendo. Además con la TM5 tienes acceso a una plataforma digital en la que puedes planificar tu menú semanal con las recetas de los libros digitales que tienes. Incluso te mandan la lista de la compra a tu correo ordenada según categorías.

Lo segundo fue planificar mis menús para toda la semana. Estos son algunos consejos que yo utilizo para ayudarte con esta tarea:

  • Almacena todos los menús semanales. Si los haces a mano pues cómprate una libreta en donde los vayas escribiendo, una carpeta para ir almacenándolos o lo más seguro es tenerlos en tu ordenador. La idea es que vayas elaborando menús solamente para una semana. Pero luego los vas guardando y al cabo de un mes tendrás 4 menús semanales hechos, y así sucesivamente.
  • Lo más complicado para mí es la comida del mediodía que es la más elaborada. La cena son comidas rápidas que puedo cocinar a la vez que hago la del mediodía o mientras recojo la cocina. Recuerda que con tu Thermomix puedes cocinar a cuatro niveles diferentes así que si tienes el varoma en algún cajón cubierto de polvo ¡sácalo ya!
  • Elabora una serie de diez platos de cenas y los vas alternando según el día. Por ejemplo: ahora en otoño/invierno cenamos casi cada noche sopas o cremas, por lo menos tres veces en semana. Otro día unas salchichas; unas hamburguesitas de avena, quinoa o mijo; unas quesadillas con frijoles, queso, tomate o champiñones; patatas asadas o en ensaladilla rusa; en fin, navega por las webs que te gusten, echa un vistazo a tus libros y saca ideas para tus cenas. Otra cosa que yo hago mucho también es utilizar las sobras de la comida del día anterior para las cenas.
  • Si no sabes hacer un menú semanal de comidas puedes copiar el de la escuela o descargarte alguno de internet y lo adaptas a tus gustos y necesidades. Normalmente estos menús son muy completos (aunque no necesariamente saludables) porque suelen poner primer y segundo plato o a veces hasta tres platos diferentes, más el postre. Esto quiere decir que del menú del lunes tú puedes sacar la comida del mediodía y la cena.
  • Simplifica tus comidas. No nos engañemos. A los peques les gustan los platos sencillos y no elaboraciones complicadas y para paladares exquisitos que al final no se va a comer nadie. Empieza por hacer un plan con comidas de toda la vida y luego poco a poco ve innovando y añadiendo nuevos sabores e ingredientes. El ingrediente estrella de mi casa son las legumbres, es lo que más juego da, a toda la familia nos encanta, las puedes cocinar de mil maneras diferentes y todas son deliciosas.
  • No es el fin del mundo si un día no les gusta tu comida, es normal, eso nos pasa a los adultos también pero nos solemos callar. Los niños son tan transparentes que te lo dicen y no es el fin del mundo. Yo sé que mi hija no quiere lasaña, así que el día que la cocino se la sirvo, pero sin decirle que en la nevera hay sobras del día anterior por si no se la quiere comer.
  • No informes a tu familia de los contenidos nutricionales de los platos que cocinas. Información la necesaria. Sobre todo nosotras las madres que solemos esconder los ingredientes a los peques. Mi hija, por algún motivo que desconozco, empezó a odiar las berenjenas de un día para otro, así que no le digo que he hecho milanesas de berenjenas. Para ella son milanesas de verdura, sin más, y le encantan. Pero si le digo que son berenjenas no se las va a comer. De la misma manera le digo que la crema de zanahoria es naranja por la cúrcuma y el color que adquieren los ingredientes al mezclarse. No es mentir, es omitir información.
  • Intercambia menús con todas las madres con las que estás en contacto a través de las redes sociales. Pide consejo, comparte ideas, pregunta dónde consiguen las recetas, diles que te manden sus menús semanales…, o puedes crear un grupo de wasap sobre este tema, si es que no estás ya en veinte mil grupos y puedes gestionar otro grupo más.
  • Cocina bastante para congelar y aprovecha las sobras. Aprende a cambiar y adaptar los platos que cocinas. Un mijo con verduras puede transformarse en unas hamburguesas o unas croquetas; unas lentejas en una crema de lentejas añadiendo un poco de leche de coco, agua y especias; los champiñones al ajillo se los puedes poner a unos macarrones con un poquito más de aceite; un potaje de garbanzos lo puedes convertir en unos deliciosos garbanzos con salsa de tomate y acompañarlos con un arroz, una espelta o cualquier otro cereal. Usa tu imaginación.
  • Date un respiro y uno o dos días a la semana que cocine tu pareja, o compras comida en algún sitio de elaboración de comidas caseras o coméis fuera. Eso sí, no pasa nada si ese día no se come del todo saludable o si se pasan con las fritangas o la pizza. Un día es algo excepcional, lo que cuenta es el día a día.
  • Para el tema patés, untables, bizcochos o magdalenas para el cole dedícale una tarde o una mañana e integra a los peques en esta actividad. Ellos pueden buscar los ingredientes, los pueden poner en la Thermomix y darle a los botones. También aprovechas para hablarles de las legumbres, las verduras, repasar las letras…, y estar con ellos.

Bueno estos son mis consejillos. Espero que te ayuden. Más adelante iré subiendo mis menús semanales para que sepas cómo me organizo y tengas más ideas sobre cómo planificarte.

6 comentarios

  1. Me ha encantado leerte, y estoy de acuerdo: simplificar y cogerle el gustillo a comer saludable, aunque flexibilidad y permitir excepciones. Besos y gracia!

  2. Me parece muy interesante tu entrada, tomo nota de tus consejos y de esta semana no pasa el ponerme a elaborar el menú mensual, gracias 🙂

  3. Me encataria que subieras alguno de tus menus. Seguro que son equilibrados y variados.

  4. Ignacio López

    Muchas gracias por los consejos!! Sin muy interesantes, me van a venir genial. Quería aprovechar para acerte un apunte: a veces somos los padres los que tomamos las riendas de la planificación y elaboración de la comida. Por lo de romper roles..:
    Gracias

    • Ana Thermovegan

      Gracias Ignacio por tu comentario! Me consta que es así y me alegro…

  5. Me encanta tu blog, he probado varias recetas y me encantan, pero estoy algo bloqueada, y me faltan ideas. Comentabas en la entrada que subirías algún menú semanal, yo te lo agradecería ya que me sería de gran ayuda. Un saludo

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